lunes, 6 de enero de 2014

El maestro de esgrima

En este caso, voy a comentar esta obra, propuesta en este seminario, pero que ya tuve ocasión de leer hace muchísimo tiempo, cuándo aún era una adolescente que pasaba el tiempo en la biblioteca, con el cuello casi torcido de tanto leer los títulos en las estanterías, sin saber por cuál decidirse.
En ese caso me decidí por algo de Reverte, ya que me gustaba el tono ácido y mordaz con el cual se desenvolvía en los medios y en entrevistas. Me gustaba su punto irónico y casi hiriente en ocasiones con el españolito medio anclado en su pasado. Pero la verdad, conforme fui creciendo, me fue gustando menos este personaje en el que se está convirtiendo, y más el escritor en sí.
El maestro de esgrima es una novela fácil de leer, aunque para mí pocos textos me resultan difíciles. Tal vez he caído en el tópico manido de "lectura fácil". El caso que es un libro que sigue la temática que tanto le gusta a Reverte : el honor, el linaje español, la historia de nuestra España antigua, el amor y el deseo, y la figura del hombre como salvador. Dicho sea de paso, esta novela se escribió justo el año en el que yo nací, pero vamos, me resulta totalmente atemporal, es decir, una novela que puede leerse en cualquier época y año, ya que lo importante es viajar con la mente a la España del siglo XIX dónde ahí no pasa la moda.
Reverte nos instala en varios escenarios, de esos que tanto le gustan y qué tan bien se le dan describir: conspiraciones políticas, deseos carnales, honestidades, y realismos de una época que bien parece que vivió dicho escritor.
 He podido conocer que la obra se llevó al cine,pero no me llama como para verla. Prefiero mantener intacta en mi memoria  los personajes tal y cómo me los había imaginado. Aquí os dejo el trailer:



Al ponerme a releer la obra para el seminario que nos ocupa, me vino a la cabeza una analogía entre la sociedad que pinta Reverte y el momento que estamos viviendo. Una insatisfacción social en la que los jóvenes de hoy día no saben a qué dedicarse,por dónde tirar, y sin motivaciones, en contrapunto con los grandes empresarios, tal vez algunos corruptos, con ansias de ser los mejores en lo que sea, y los únicos poseedores de la verdad absoluta. El protagonista, Jaime Astarloa, ansía ser El Maestro de Esgrima con mayúsculas, el único, el insuperble, aquel que tenga en sus estocadas la precisión de ninguno y todos recurran a sus conocimientos para intentar alcanzarle, quedándose en el intento.
La otra principal, a mi juicio, sobre la que gira la novela, también tiene un deseo que hace que todo le lleve a ello, todas sus fuerzas es terminar esa deuda pendiente con el que es su padre... Aunque no voy a desvelar nada para próximos lectores.

Sigo buscando analogías, y teniendo en cuenta "el pie del que cojea" Reverte, entiendo que la obra trata de criticar  aquella sociedad madrileña corrupta durante el reinado de Isabel II, y no se qué me viene a la cabeza en esa analogía...Tal vez si el hombre conociera su historia, no tendería a repetirla, pero creo que eso nos ocuparía otro blog...y no precisamente de lectura.
Creo que la novela es totalmente realista, y no solo por las descpriciones, los diálogos en primera persona, y la voz en off que parece que cuenta la historia, como en un tiempo pasado, sino por la crítica que creo que hace a la sociedad. Sí que me transmite cierta visión negativa y pesimista (otra vez de nuevo me viene a la cabeza el símil con los tiempos que estamos viviendo...) en el que las gentes saben que esto se va a pique (conversaciones entre Jaime y su amigo Luis de Ayala, que creo que luego no resultó ser de tan confianza por los secretos que guardaba...)

Para finalizar mi comentario sobre la obra propuesta, paso a destacar alguna frases que he ido recogiendo y subrayando, bien porque en su momento me impactaron o simplemente porque lograron evocar la descripción que Reverte pretendía conseguir:



 Usted es el hidalgo que no sale a los caminos, porque los molinos de viendo los lleva dentro, pág 128.

Lo bello reside en conservar precisamente lo que los demás dejan en desuso, pág 171.



  Yo no he hecho sino desempeñar el papel que me fue asignado por el destino. Le aseguro que no he puesto en ello ni un ápice de maldad más que la estrictamente necesaria, pág 304.

4 comentarios:

  1. A mí Pérez Reverte me pasa como a ti, y a muchos lectores: nos gusta como escribe, pero nos desagrada ciertos comentarios. También de joven me leí esta novela y después de ésta llegaron muchas más de este autor. Lástima que las adaptaciones al cine que han hecho de algunas de sus obras no sean de la mejor calidad (como Alatriste).
    Gracias por la recomendación! En cuanto disponga de tiempo recupero lecturas de años atrás, como ésta de tan buen escritor...

    ResponderEliminar
  2. gracias daniel por el comentario!!
    esperemos que el personaje no le domine....y siga en la línea de novelas a las que nos tiene acostumbrados....y realmente hay que ser muy buen director para poder llevar al cine un libro y no defraudar a los lectores.
    Un saludo y gracias!

    ResponderEliminar
  3. Yo también tuve "mi época reverte" en la que deboraba todo lo que publicaba, ahora ya no lo sigo tanto como escritor. Algunas novelas me han "cansado" porque me resultaban un "alarde" excesivo de conocimientos por parte del autor que aburría con tanta "sapiencia"... Un saludo y felicdades por tu blog!!

    ResponderEliminar
  4. Tienes razón Marian, tal vez es un poco pedante en ciertos casos con demasiados bucles lingüísticos mezclados con palabras de nuestro castizo español como "con dos cojones", etc.
    Gracias por pasarte por el blog!
    un saludo!

    ResponderEliminar